Día de la Mujer

El Día de la Mujer es de todos

Me siento victoriosa solo de terminar tareas muy sencillas como forrar todos los libros de la escuela de mis hijos, hornear un jamón o levantarme a tiempo para hacer todo lo que tengo en mi lista.

Quiero pensar que también ayudo a mejorar el lugar donde vivo escribiendo sobre temas que hacen a las mujeres (las lectoras de las revistas) más felices. Si las mujeres están felices, la sociedad y todo el resto de las personas que las rodean andan que brincan.

Día de la Mujer

Mamá africana muestra cómo salvó a su bebé en una inundación en Zimbabwe.

Hoy, en el Día de la Mujer, me gusta mirar las labores cotidianamente heroicas de millones de mujeres en el mundo. Está la mamá en África que salvó a su hijo de una inundación colocándolo en un balde que ella llevaba entre los brazos, y todavía tiene suficiente alegría para vestirse de colores para la foto de la prensa (foto arriba). Está la mujer de India que todos los días se levanta a pegar chaquiras en telas que se convertirán en carteras de moda, con la esperanza de ganar unos centavos, que para nosotros acá sería nada (no alcanzan ni para la soda) pero que para ella significa la diferencia entre mandar a sus hijos a la escuela o no. Eso es heroico.

Así que anoche, mis hijos y yo dimos gracias por vivir en un país donde las niñas y los niños se educan por igual (aunque no es del todo así en algunos lugares del país), y donde su mamá y su papá pudieron tener acceso a educación superior y lograr un mejor estilo de vida.

Que haya educación para las niñas nos parece natural, y así debe ser, pero en otros lugares la mentalidad que permite eso apenas comienza.

Así que aplaudo hoy a todos, mujeres y hombres, que se afanan por educar a las niñas y niños de Panamá en igualdad de condiciones.

¡Feliz Día de la Mujer! para todos.

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¿Independencia o baratillo?

Panamá Viejo noviembre historia

Torre de la catedral de Panamá Viejo.
Foto Carlos Carrillo/DetourPanama

Hoy, 28 de noviembre, la celebración de la independencia de Panamá de España, ha pasado a segundo plano. Resulta que el pobre 28 ha sido lanzado detrás del telón por la compradera del Black Friday. No estoy en contra de los baratillos (me encantan) pero a veces pienso que por lo menos debimos cambiarle el nombre, porque lo de ‘viernes negro’ acá es otra cosa, nada graciosa, el viernes en que la dictadura militar acribilló a varios ciudadanos.

En la oficina me dicen que como todos los años escribo consejos para comprar en Black Friday, seguro es porque tengo experiencia en el asunto, pues no, le huyo a las compras ese día. Viví en Estados Unidos cinco años y recuerdo claramente cuando mi compañera de cuarto, Heidi Pitts, con quien pasaba mi primer Thanksgiving en Colorado, me explicó que el viernes siguiente a Acción de gracias comenzaba la temporada navideña, la gente iba a los malls porque ponían decoración de Navidad y comenzaban a comprar los regalos. No recuerdo escuchar la palabra “sale” en nada de lo que me dijo, y sí fuimos al mall, a ver el árbol de Navidad más grande que yo había visto.

Turismo Panamá polleras

Poster para promover el turismo a Panamá en la década de 1990. Lo tenía pegado en mi cuarto en la universidad en Estados Unidos.

Otra vez estuve en Nueva York para Black Friday, y decidí pasar de largo las ofertas, no me iba a meter en tiendas a pelearme con un montón de desconocidos en lugar de disfrutar mis vacaciones familiares. Nos fuimos al zoo y lo pasamos muy bien. De nada me perdí.

Sí he comprado a precio de Black Friday, el día después, no soy amante de las multitudes, y este año, aunque el bombardeo es grande y he escrito del asunto, no celebraré Black Friday, celebraré el 28 de noviembre, poniéndole tembleques en la cabeza a mi hija en la mañana y vistiéndola de flamenco en la noche (para su función de fin de año, que de paso nos sirva para recordar nuestra herencia española).

Es importante valorar las tradiciones, las fechas históricas, las de la familia y las del país. Es lo que nos da identidad como nación y lo que enriquece nuestra cultura.

No creo que una ganga valga más que una independencia. Para comprar siempre habrá tiempo y oportunidades. Pero si dejamos que la historia se escurra al jardín del olvido, poco a poco olvidaremos todo lo que somos y lo valioso de ser panameño.

Así que tampoco pondré un solo foquito de Navidad hasta el 29 de noviembre, cuando ya hayan terminado oficialmente las fiestas patrias.

Hagamos patria celebrando nuestra historia hasta el 28 de noviembre.